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Dudo, luego filosofo. De Sócrates a Descartes.

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Según vimos en la sesión anterior, el  amor a la sabiduría  (es decir, la filosofía) es el modo idóneo de engrandecer y perfeccionar el alma, de ser más y mejores. Ahora bien, ¿por qué habíamos de creernos tal cosa? Al fin y al cabo, lo que os conté estaba trufado de mitos. Anclar el origen y necesidad de la filosofía en mitos parece, cuando menos, dudoso… Pero he aquí que la duda es otra de las manifestaciones de nuestra supuesta “naturaleza filosófica”. Dicen que decía ese maestro de maestros que fue Sócrates que no había en Grecia nadie más sabio que él. Pues solo él –decía este paladín de la ironía— tenía claro que no tenía claro nada.  Solo sé que no sé nada , decía saber Sócrates, y justo por eso, por saber que no sabía, era por lo que aspiraba a saber “de verdad”. Ahora bien, ¿qué diferencia hay entre un “saber de verdad” y un falso saber (es decir, un saber que no lo es)? Todos tenemos la cabeza llena de representaciones o creencias: percibimos, imaginamos, so...

El mito platónico del amor. ¿Por qué no nos conformamos con nada?

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  No decía palabras, acercaba tan sólo un cuerpo interrogante, porque ignoraba que el deseo es una pregunta cuya respuesta no existe, una hoja cuya rama no existe, un mundo cuyo cielo no existe. La angustia se abre paso entre los huesos, remonta por las venas hasta abrirse en la piel, surtidores de sueño hechos carne en interrogación vuelta a las nubes. Un roce al paso, una mirada fugaz entre las sombras, bastan para que el cuerpo se abra en dos, ávido de recibir en sí mismo otro cuerpo que sueñe; mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne, iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo. Auque sólo sea una esperanza porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe. (Luis Cernuda (Los placeres prohibidos, 1931)  Por qué desobedecieron Adán y Eva la orden de Dios Padre. ¿No eran plenamente felices en el Paraíso? ¿Cómo es que fue tan fácil para la serpiente tentarles? ¿Qué les prometió? Les prometió que si probaban del árbol del conocimiento (si saboreaban el saber...

Atenas y Jerusalén: los dos mitos fundacionales de nuestra cultura.

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De todo lo que hemos hablado va la filosofía, palabra que significa en griego ‘amigo o amante de la sabiduría’. Ahora bien, ¿nos conviene este amor? ¿Es bueno esto de querer saber tanto? A veces, cuando salgo de clase, me decís que esto os “raya” demasiado, que os vais confundidos a casa. ¿Vale la pena pensar en todos estos problemas (la realidad, la identidad humana, la verdad, el bien y el mal…) o mejor no darle tantas vueltas? ¿Para qué complicarse tanto la vida? Suele creerse que saber demasiado compromete la felicidad (vamos: que los tontos – los niños, los inocentes, los inconscientes… – son más felices), que la felicidad va de sentir y no de pensar (o eso se piensa), etc. ¿Pero es todo esto verdad o  es solo una creencia infundada? Pensadlo, por favor. Pero incluso aunque esto fuera así, y la ignorancia nos hiciera más felices, ¿preferiríais realmente la felicidad al conocimiento? Para responder a esta última pregunta hagamos el siguiente experimento mental. Imaginaos que s...

Lo real, lo humano, lo verdadero y lo bueno… Cómo tratar de las cosas más interesantes del mundo.

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  Decíamos que la filosofía es la ciencia de las ideas. ¿Pero de qué ideas? La verdad es que de todas, aunque no de todas del mismo modo. Las ideas más filosóficamente interesantes (¡y no solo filosóficamente!) son las ideas más fundamentales y universales. ¿Y cuáles son estas ideas? Podemos atrevernos a decir que son básicamente cuatro. La idea de ser (o realidad), la idea de ser humano (o de mente), la idea de verdad (o conocimiento) y la idea de bien (o valor). Diríamos así que en filosofía hay  cuatro temas de conversación fundamentales (lo real, lo humano, lo verdadero y lo bueno) que son también las cuatro grandes preguntas  (qué es lo real, qué es el ser humano, qué es la verdad y qué es lo bueno)  o ramas principales de la filosofía (ontología, antropología, epistemología y ética). ¡Y que estas son también las cuatro cosas más interesantes del mundo, las que más importa pensar y saber en la vida, creo yo (aunque esto también habrá que discutirlo, claro)! Difí...

Presentación. La filosofía o de cómo construir nuestras propias ideas

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  No es nada fácil presentarnos ante los demás. A la pregunta “ ¿quién eres? ” solemos contestar con nuestro nombre, oficio, género, lugar de nacimiento… Pero nada de eso responde realmente a la pregunta por lo que somos. ¿Seríamos el mismo ser humano si nos cambiaran el nombre, si cambiáramos de oficio, si descubriésemos que no nacimos donde creíamos, incluso si decidiésemos cambiar de género?  Tampoco vale decir que somos simplemente un ser humano, una persona, una mujer, un extremeño… Porque ¿en qué nos diferencia eso de los demás humanos, del resto de las personas, de todas las mujeres, de cualquier otro extremeño? Además, si nos ponemos tiquismiquis: ¿qué es un ser humano? ¿En qué consiste ser una persona? ¿Qué es una mujer? ¿Qué rasgos caracterizan necesariamente a un extremeño?... Una pregunta iluminadora que, quizás, podríamos hacernos es esta: ¿en "qué lugar" de nosotros esta lo que esencialmente somos? ¿Está en alguna parte de nuestro cuerpo? ¿Habría alguna zona d...

Programación del curso

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  Programa del curso Presentación. La filosofía o de cómo construir nuestras propias ideas   Lo real, lo humano, lo verdadero, lo valioso… Cómo tratar de las cosas más interesantes del mundo.   El paraíso y la caverna: los dos mitos fundacionales de nuestra cultura. ¿Está en nuestra naturaleza filosofar?   El mito platónico del amor. ¿Por qué no nos conformamos con nada?   Dudo, luego filosofo. ¿Podemos tener alguna certeza?   ¿Podemos no querer lo que queremos? Determinismo, conocimiento y libertad   ¿Hay una ciencia de lo bueno, lo justo o lo bello? Universalidad y relatividad de los valores   La filosofía ante el dolor, el azar y el absurdo   La filosofía, la felicidad y el sentido de la vida   Saber para transformar el mundo. Problemas éticos y políticos de nuestro tiempo   La era axial y el nacimiento histórico de la filosofía ¿Y ahora qué? Recapitulación y conclusiones Algunos libros...